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13 May 2026

El desafío oculto en la detección de plaguicidas y la técnica QuEChERS

La exportación agrícola en 2026 exige integrar la disipación en campo con métodos analíticos adecuados. Cumplir LMR no basta: errores en extracción (por ejemplo, QuEChERS) generan falsos negativos. Organismos como FDA, EFSA y Codex Alimentarius demandan precisión y trazabilidad total.

 

En el artículo anterior hablamos de un cambio clave en la agricultura de exportación. Sin embargo, ya no basta con cumplir los Límites Máximos de Residuos (LMR), sino que es necesario entender cómo se comporta cada plaguicida en condiciones reales de campo.

La cinética de disipación nos permite definir el momento correcto de cosecha. Pero aquí surge una pregunta crítica: ¿Qué pasa cuando esa molécula llega al laboratorio? Nada sirve entender perfectamente cómo se degrada un plaguicida si, al momento de analizarlo, el método no logra detectarlo correctamente.

El nuevo reto, de la disipación a la detección:

En el ecosistema exportador de 2026, la precisión analítica es la única moneda válida en las fronteras internacionales. Autoridades como la FDA y la EFSA trabajan con límites cada vez más bajos (hasta 0.01 mg/kg), lo que exige no solo buenas prácticas agrícolas, sino también análisis altamente confiables. El método QuEChERS ha sido durante años la base del análisis de residuos por su rapidez y eficiencia, sin embargo, hoy sabemos que no funciona igual para todos los compuestos o ingredientes activos.

Algunas moléculas, especialmente las polares o hidrofílicas, no se extraen bien con el método QuEChERS, sino que se debe aplicar una técnica conocida como “Extracción polar”. Si no se utilizan los métodos adecuados para la extracción de moléculas polares, se obtiene como resultado que el residuo sí está presente en el producto, pero no se logra recuperar en la extracción por su naturaleza, es decir que el informe de resultados indica “No detectado”, esto no es un resultado confiable sino más bien un falso negativo. Muchos departamentos de calidad siguen operando bajo la suposición de que un análisis multirresiduo estándar cubre todas las moléculas aplicadas, y ahí es donde aparece un punto ciego importante.

Aquí es donde se conecta directamente cuando se desean elaborar o validar curvas de disipación para un agroquímico en campo. Se puede haber realizado el procedimiento de toma de muestras, embalaje y manejar muy bien la cadena de frio. Sin embargo, si el laboratorio no usa el método adecuado para la extracción de la molécula la realidad química del producto no se refleja en el análisis.

El mito del equipo de alta tecnología

Muchas veces se asume que tener equipos de cromatografía líquida y de gases garantiza resultados correctos, pero hay una realidad incómoda “el equipo solo analiza lo que recibe” y la molécula de interés no llega a ser detectada.

Es por eso que organismos como el Codex Alimentarius enfatizan que la preparación de muestras no es un paso menor, sino la base de todo el análisis. Además, no todas las moléculas deben analizarse igual. Algunas requieren métodos específicos (Single Residue Methods) para poder ser detectadas correctamente.

Cuando el error analítico impacta el negocio

Este punto ciego no se queda en el laboratorio, se convierte en un problema comercial real cuando el producto es rechazado en los puertos destinos y, además, se generan alertas sanitarias que afectan futuras exportaciones, pero lo más crítico es cuando se pierde la confianza del comprador.

Hoy, los mercados internacionales no solo exigen trazabilidad en campo (como el PHI), sino también trazabilidad analítica, es decir cómo se tomó la muestra, cómo se extrajo y con qué método se analizó. Si el primer paso es entender cómo se disipa una molécula en campo, el segundo es asegurar que esa misma realidad pueda medirse correctamente en el laboratorio.

En TSI Life Science Advance, como socios comerciales de Eurofins, trabajamos precisamente en fortalecer cada uno de estos puntos críticos. Acompañamos a los productores no solo en el análisis, sino en la comprensión integral del proceso, desde la interpretación de la disipación en campo, hasta la selección de metodologías analíticas adecuadas según la naturaleza de cada molécula.

Referencias

Codex Alimentarius. (2024). Directrices sobre la preparación de muestras para la determinación de residuos de plaguicidas (CAC/GL 33). Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

European Food Safety Authority (EFSA). (2025). The 2023 European Union report on pesticide residues in food. EFSA Journal. https://www.efsa.europa.eu/en/topics/topic/pesticides 

U.S. Food and Drug Administration (FDA). (2026). Import Alert 99-05: Detention Without Physical Examination of Raw Agricultural Products for Pesticides. https://www.accessdata.fda.gov/cms_ia/importalert_259.html