Riesgos de los alérgenos no declarados en las etiquetas de los alimentos preenvasados

En los últimos años se está dando un aumento de la prevalencia de alergias alimentarias en países europeos, Estados Unidos y Australia. Según datos de la OMS “la prevalencia estimada de las alergias alimentarias es del 1% al 3% en los adultos, y del 4% al 6% en los niños”, creyéndose que afecta entre un 10 – 40 % de la población mundial.

Ante esto, los consumidores deben tener cuidado de los alimentos que ingieren, pues están sujetos a las capacidades que tienen las industrias alimentarias para identificar posibles reacciones alérgicas, así como procesar y comercializar alimentos correctamente etiquetados, esto debido a que los consumidores confían en que las compañías de alimentos proporcionan productos seguros.

Además, los consumidores alérgicos a ciertos alimentos deben evitar los alimentos que producen sus reacciones alérgicas, de manera que son muy dependientes a la información y declaración de ingredientes de los alimentos empacados, para identificar los productos que contienen las sustancias alérgicas. Por tanto, el etiquetado de alimentos para indicar la presencia de alimentos alergénicos debe de identificar correctamente todos los alimentos que contienen intencionalmente el alimento en particular o los ingredientes derivados de dicho alimento con el fin de garantizar la seguridad de sus consumidores.

De acuerdo con la Norma general para el etiquetado de los alimentos preenvasados (CXS 1-1985) descrita en Comité del Codex sobre Etiquetado de los Alimentos, se ha comprobado que los siguientes alimentos e ingredientes causan hipersensibilidad y deberán declararse siempre como tales: cereales que contienen gluten; es decir, trigo, centeno, cebada, avena, espelta o sus cepas híbridas y productos de estos; crustáceos y productos de estos; huevos y productos de estos; pescado y productos pesqueros; cacahuetes (maní), soja y productos de estos; leche y productos lácteos (lactosa incluida); nueces de árbol (frutos secos) y productos de las nueces, y sulfito en concentraciones de 10 mg/kg o más. (Comisión de Codex Alimentarius, 2019).

Las personas que sufren alergias alimentarias presentan síntomas al consumir alimentos que para la generalidad son comunes a su dieta diaria. Las intolerancias alimentarias son a menudo reacciones a sustancias no proteicas en los alimentos y se presentan incluso en pequeñas cantidades y pueden causar desde un ligero malestar hasta reacciones graves, e incluso mortales. Los síntomas pueden ser de carácter cutáneo (prurito, eritema o edema), gastrointestinal (dolor, náuseas, vómitos, diarrea y edema de la cavidad oral), respiratorios (asma o prurito y edema de la cavidad nasal y la garganta), ocular (prurito y edema) o cardiovascular (dolor torácico, arritmias cardiacas o hipotensión, que puede llegar a causar pérdida de conciencia). Las reacciones alérgicas suelen producirse entre pocos minutos y una hora después de la ingestión del alimento causal. Una reacción de intolerancia generalmente se retrasa, sin efecto observable durante varias horas después de comer el alimento. Los síntomas son similares a los de la alergia, aunque a menudo son menos graves, y pueden incluir: urticaria, eczema y otras erupciones cutáneas con picazón; congestión o secreción nasal; asma; resfriados frecuentes o infecciones de oído; úlceras en la boca; reflujo; hinchazón; dolor de estómago, estreñimiento y/o diarrea e incontinencia; migrañas o dolores de cabeza; falta de concentración; ansiedad; depresión; letargo; irritabilidad; y dificultades para dormir. (Comisión de Codex Alimentarius, 2019)

Por lo tanto, el etiquetado de alérgenos tiene como objetivo brindar a los consumidores acceso a información clara y precisa sobre la presencia de alérgenos en los alimentos, de modo que estos puedan tomar elecciones alimentarias inocuas e informadas. El etiquetado de alérgenos es de vital importancia para las personas con alergias e intolerancias alimentarias pues de ello depende su salud y bienestar y podría depender también en algunos casos, su propia vida. Con el objeto de asegurar un correcto etiquetado, son indispensables métodos para detección de alérgenos en la producción de alimentos, el ensayo más común y utilizado es ELISA. Ante esto, la mayor responsabilidad recae sobre los productores de alimentos e industrias alimentarias, debido a que deben conocer y asegurar el correcto etiquetado para cumplir con la legislación vigente respecto a la declaración de alérgenos y las autoridades competentes en los países que realizan revisiones constantes en el cumplimiento de estas normas.

Referencias bibliográficas

Codex Alimentarius. 2019. Programa conjunto FAO/OMS sobre normas alimentarias Comité del Codex sobre Etiquetado de los alimentos 45.ª reunión Ottawa, Ontario (Canadá) 13–17 de mayo de 2019, Documento de Debate para el etiquetado de alérgenos. Disponible en: http://www.fao.org/fao-who-codexalimentarius/sh-proxy/en/?lnk=1&url=https%253A%252F%252Fworkspace.fao.org%252Fsites%252Fcodex%252FMeetings%252FCX-714-45%252Fdocuments%252Ffl45_08s.pdf


OMS. 2006. Nota informativa INFOSAN Nº 3/2006 – Alergias alimentarias. Disponible en: https://www.who.int/foodsafety/fs_management/No_03_allergy_June06_sp.pdf

 

Eurofins, Alérgenos, Salud, Latinoamérica, Calidad, Alergias, Alimentos, Laboratorio

Autor: Stephanie González Pérez