¿Por qué ha bajado la composición de Proteína en la Soja?

Desde hace unos años está cayendo la proteína en los granos de soja y eso tuvo repercusiones en la obtención de harinas de calidad, ya que las mismas deben tener cierto estándar de calidad para ser comercializados como harina con un buen valor de alta proteína y lamentablemente eso no se está alcanzando.

A nivel industrial, este bajo nivel de proteína es un inconveniente. Requiere un descascarado previo del grano para lograr una mayor concentración de proteína, porque la cáscara hace de material inerte que la diluye; se debe bajar la humedad en el proceso de elaboración de la harina: lo permitido está alrededor de 13 por ciento, hay que bajarlo a 11, perdiendo kilos en lo que se exporta.

Debido a la problemática de la baja proteína se debió modificar la base de comercialización para la harina de soja de origen argentino, bajando la base de 47% a 46,5% con penalidad de 1 punto y la tolerancia de 46% a 45,5% con penalidad de 2 puntos. Además, el complejo sojero debe bajar la humedad de 12,5% a 10%, con una disminución de 2,5% menor a la base para concentrar la proteína, tanto en harina de soja como en poroto. Esto trae pérdidas económicas y problemas de logística en la carga, transporte y descarga de mercadería por ser muy seca y fina, además del aumento de salmonellas, micotoxinas, etc.

Estas pérdidas se trasladan al productor que recibe un precio menor, a la industria que disminuye su capacidad de molienda y al país por disminución de las primas de harina argentina implicando una caída importante en los ingresos por exportación, como primer exportador mundial de harinas proteicas.


Variables a tener en cuenta

  • Clima: Se está produciendo soja en un lugar del mundo donde las temperaturas promedio son más bajas de lo ideal y eso causa que la producción de proteínas de aceite caiga. Cuanto más al sur se produce soja, más notable es la caída de la proteína.
  • Luminosidad: El segundo factor para analizar es la luminosidad que es un tema interanual o relacionado con las regiones. En la cantidad de aceite juega un papel muy importante la luminosidad y días soleados en llenado de granos, haciendo que el aceite normalmente tienda a subir con los rindes altos, salvo en años donde el llenado de granos se da con días nublados y escasa luminosidad haciendo que caiga la concentración de aceite en el grano
  • Variedades de Soja: Existen diferentes clases de soja con diferentes valores proteicos. El asunto con los diferentes tipos de soja es que cuanto más valor proteico menos aceite tiene. Esto ocasiona que dependiendo el fin que se le dé se opte por una clase o por otra. También está el factor fertilidad y qué ocurre cuando se siembra soja en un mismo suelo sin rotar. En este punto tiene vital importancia la caída del trigo porque al hacer trigo-soja, generalmente, la soja más tardía tiene mayor cantidad de proteínas
  • Sanidad en el Cultivo: Causa una disminución de la proteína cuando afecta el área foliar. Si bien no es el factor más importante, se ha mejorado mucho el control de los cultivos para evitar, sobre todo, las enfermedades en las hojas.


Manejo del Cultivo por parte del Productor

Para atenuar la caída en la proteína, desde el inicio de la campaña sojera el productor debe priorizar actividades aplicando criterios que permitan cuantificar los resultados económicos que hacen a rendimiento y calidad. La elección del cultivar es lo primero a tener en cuenta cuando se piensa en sembrar.

Se debe elegir variedades genéticamente superiores en cantidad de proteína, si se prioriza este factor, que hay disponibles en el mercado. Aplicar estrategias de manejo que hagan un uso más eficiente del agua, una correcta combinación de fecha de siembra y grupo de madurez, que permitirán utilizar en forma más eficiente los recursos ambientales.


Comercialización Global

La expansión de la demanda mundial de harina de soja está acompañada por una intensificación de los requerimientos nutritivos, lo que implica que los consumidores se están volviendo más estrictos en cuanto al tenor proteico que debe poseer la harina que se comercializa. A nivel internacional, existen dos tipos de harinas de soja comercializables, las llamadas HiPro y Low Pro. La primera contiene mayor nivel de proteína y menor nivel de fibra, por lo que es adecuada para la alimentación de cerdos y aves.

La Low Pro se caracteriza por mayores contenidos de fibra y menores de proteína, por lo que puede ser utilizada para la alimentación de animales rumiantes, como ganado vacuno o cerdos adultos, que poseen un sistema digestivo capaz de asimilar mayor cantidad de fibra. La harina Low Pro surge del proceso original de molienda de soja. Para arribar a la HiPro se incorpora un proceso de descascarado previo del poroto, que al eliminar la cáscara favorece la concentración del contenido proteico.

Conclusión

Si este proceso de pérdida de calidad continúa habrá dos consecuencias negativas: a) un problema real de corto plazo, los descuentos de precio aplicados por los importadores por la menor calidad proteica de la harina, que reducirán el valor de nuestras exportaciones; b) un posible problema mayor en el largo plazo, la pérdida de participación de Argentina en el mercado mundial de harina de soja, desperdiciando sus ventajas comparativas. Para enfrentar estas problemáticas, se deben impulsar proyectos biotecnológicos que apunten a genotipos cuyo objetivo principal sea el aumento del nivel de proteína sin afectar el rendimiento y mejorar el manejo del cultivo.

Como la influencia ambiental es muy grande en su expresión, la genética juega un rol importante para no descuidar este parámetro. Se debe ser cauteloso al proponer bonificaciones y rebajas por nivel de proteína, ya que termina siendo el productor quién pague las consecuencias de la caída de la proteína. Además de la elección del cultivar y buenas prácticas de manejo del cultivo, no es mucho lo que puede hacer para revertir esta tendencia, ya que el resto depende en alto porcentaje del ambiente que es un aspecto no controlable por el productor.


Referencias

www.inta.gob.ar

 

Proteínas, Argentina, Mercado Internacional, Soja, Almentación Saludable

Autor: Paula Regina Zuccarelli