Mitos y realidades de los alimentos transgénicos

Cualquier organismo cuyo ADN se ha modificado utilizando técnicas de ingeniería genética se le llama organismo genéticamente modificado. Los productores de alimentos comenzaron a utilizar esta técnica para crear plantas resistentes a las plagas y animales resistentes a las enfermedades para garantizar un suministro de alimentos más estable y sostenible para el público.

Actualmente ya existen varias regulaciones para indicar en los productos si este contiene algún OMG, simplemente para darles elección y seguridad al consumidor.

Sin embargo, han surgido varios mitos con respecto a este tema y aquí presentaremos algunos de ellos.

Mito 1

La biotecnología moderna, junto a la ingeniería genética, es riesgosa para la agricultura por que altera la naturaleza de los cultivos, sin prever las consecuencias y que además no es necesaria.

Realidad

Para la mejora en cuestiones de productividad, salud y conservación, la biotecnología llamada moderna utiliza las técnicas de ingeniería genética que permiten transferir y añadir características útiles a ciertos organismos de importancia médica, alimentaria e industrial: los denominados OGM.

Lo que ha permitido fortificar, varios alimentos y utilizar microorganismos para limpiar suelos contaminados, entre otras aplicaciones. En el campo, la biotecnología moderna y los transgénicos han logrado mejorar el desempeño de algunos cultivos, al incorporar en su acervo hereditario, uno o varios genes que confieren capacidades funcionales y relevantes contra problemas que no han podido resolverse con otras alternativas, tales como resistir un ataque de plagas y enfermedades especificas hasta soportar condiciones climáticas adversas. Desde antes de 1996, se elaboraban ya numerosos estudios que han demostrado su eficacia y ventajas, descartando claramente posibles consecuencias negativas para la salud humana, la sanidad animal y de cultivos, al medio ambiente y a la diversidad biológica.

Mito 2

Se piensa que los alimentos genéticamente modificados y sus productos derivados son nocivos para la salud humana y animal.

Realidad

La biotecnología se ha utilizado para mejorar la calidad y el rendimiento de los cultivos de campo en muchas partes del mundo durante más de 20 años. Los estudios para hacerlo han requerido importantes recursos, equipos y capacitación y hasta la fecha han demostrado colectivamente que la biotecnología como herramienta en la agricultura no es intrínsecamente peligrosa ya que no se ha observado evidencia de efectos adversos (Delaney, B., 2015). Es por demás destacable que la diversidad y rigor de los análisis realizados en cada cultivo biotecnológico autorizado, hace que los alimentos derivados de transgénicos sean los más evaluados en la historia, en comparación con otros alimentos que podemos ingerir normalmente (convencionales, irradiados, exóticos, orgánicos) y que no fueron sometidos a este tipo de evaluaciones.

Mito 3

Algunas personas sostienen que en América Latina se pretende utilizar productos GM para consumo humano, cuando en Estados Unidos sólo los utilizan para consumo animal y en la Unión Europea están prohibidos.

Realidad

En Estados Unidos, además de una abundante producción de maíz y soya GM, está aprobado su consumo humano y representado en múltiples productos derivados de estos cultivos para mayor precisión, para los ahora 27 miembros de la Unión Europea (UE) y el Reino Unido, hay diversas restricciones al cultivo, pero no hay prohibición a importación y consumo de granos y otros productos desde países que usan biotecnología agrícola.

En 67 países, como Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, India, Japón, Sudáfrica y los actuales miembros de la Unión Europea (UE), además de México, han realizado continuamente evaluaciones sanitarias para autorizar, condicionar o rechazar, solicitudes para el consumo de alimentos transgénicos, importados o producidos localmente.

Existen sitios de referencia internacional que registran el estatus regulatorio, las evaluaciones y aprobaciones por las autoridades sanitarias, agrícolas y ambientales de cada país con respecto a la siembra y consumo humano y animal, así como su uso para procesamiento de otros productos.

Mito 4

Algunos opinan que “los productos de la biotecnología agrícola no han brindado beneficios claros para los agricultores” y que no ha sumado al sector.

Realidad

Está demostrado que las variedades les han ayudado a proteger sus rendimientos, además de reducir los costos de producción gracias a un uso más racional de agroquímicos y otros insumos.

Desde 1996 se han documentado los incrementos en ingreso, seguridad y calidad a través de los ciclos agrícolas anuales que agricultores en países industrializados y en desarrollo han conseguido, lo que se aprecia en el hecho de que más del 90% de ellos los han cultivado repetida y voluntariamente durante varios años (Brookes and Barfoot, 2018).

Mito 5

Se dice genéricamente que los cultivos GM “afectan negativamente el medio ambiente y a la biodiversidad”

Realidad

Existe información confiable que muestra más beneficios ambientales documentados, que supuestos problemas causados por el cultivo de transgénicos. Los cultivos biotecnológicos son una alternativa valiosa que contribuye a enfrentar retos de la humanidad como producir eficientemente más y mejores productos agrícolas de forma sustentable. Todos los riesgos potenciales que pudieran ocasionar al medio ambiente y la biodiversidad son evaluados previa y exhaustivamente con base a la regulación existente, con evidencia científica y experiencia global para lograr un manejo adecuado bajo medidas de bioseguridad (refugios, monitoreo, reglas de coexistencia, etiquetado).

Mito 6

Los cultivos transgénicos dañan a las abejas, mariposas y a otros insectos.

Realidad

De las pruebas más rigurosas aplicadas a los transgénicos, considerando los posibles riesgos de los cultivos GMO han demostrado: a) una alta efectividad en controlar plagas importantes como el gusano rosado y bellotero (en algodón) y al cogollero, barrenador y elotero (en maíz) y también, b) la nula afectación a otros grupos e insectos como los polinizadores (abejas) ni a mariposas adultas como la Monarca; tampoco a catarinas, arañas, lombrices, aves o mamíferos.

Es el caso también del Síndrome de Colapso de Colonias (abejas) el que se ha reportado en países que no siembran cultivos GM, por ejemplo, en el Reino Unido, Bélgica, Francia, Países Bajos, Grecia, Italia, Suiza y Alemania. Si bien se debe avanzar en desarrollar estrategias efectivas para detectar con precisión las causantes del CCD, pero eso no implica obstaculizar tecnologías como los cultivos transgénicos, que han demostrado ampliamente su inocuidad.

Mito 7

Varias noticias aisladas, declaraciones sesgadas y publicaciones sensacionalistas, han dado excesiva publicidad a supuestos efectos negativos o ambiguos de cultivos GM en animales de laboratorio.

Realidad

Gracias a los dictámenes de agencias nacionales (EEUU, Canadá, Japón, etc.), regionales (UE) e internacionales (FAO, Codex Alimentarius) en materia de bioseguridad de GMO y asimismo la abundante evidencia de que los ganaderos y criadores no hayan encontrado afectaciones en sus animales.

Existen un sin numero mayor de mitos que engloban el tema de los Organismos Genéticamente Modificados, sin embargo, para este artículo solo se consideran los que más preocupación generan en los consumidores de estos productos.

 

Conclusiones

La biotecnología moderna con ADN ha beneficiado bastante a la protección de cultivos, más contenido de vitaminas y de hierro (Biofortificación), balance de ácidos grasos (Mejoras nutrimentales), maduración retardada (durabilidad), almidón menos ramificado (mejor procesamiento), y actualmente las ventajas ecológicas ; resistencia a la salinidad, climas extremosos, etc., la nutrición vegetal ( uso eficiente de N y P) , nuevas mejoras nutrimentales; proteína, fibra , no -gluten ,entre otros.

Por lo que la tecnología transgénica y los alimentos derivados de ella pueden contribuir al bienestar común, pero, deberían ser aceptables en propósitos justificados y llevados acabo bajo condiciones éticas. Por ello la sociedad tiene derecho a saber y luego ejercer su derecho de elección. Actualmente ya existe apertura y gran calidad en la investigación, así como políticas transparentes y esto debe generar compromiso de estos para hacer ciencia con responsabilidad y ética, y no simplemente con fines lucrativos ni de beneficios monopolizados. Y una gran recomendación es informarse acerca de los productos que uno adquiere, entendiendo los etiquetados y las normatividades vigentes que así apliquen a estos.

 

Bibliografía

Graham Brookes & Peter Barfoot (2018). Farm income and production impacts of using GM crop technology 1996–2016. GM Crops & Food Biotechnology in Agriculture and the Food Chain.


Delaney, B., Safety assessment of foods from genetically modified crops in countries with developing economies (2015) Journal Title: Food and Chemical Toxicology, https://doi.org/10.1016/J.FCT.2015.10.001


Mitos y realidades de la biotecnología agrícola, Revista Agrobio México, Site: www.agrobiomexico.org.mx


Legislación estatal sobre organismos modificados genéticamente (22/06/2016) National Conference of state leguslatures, Site revisado el 20 abril 2019, http://www.ncsl.org/research/agriculture-and-rural-development/state-legislation-addressing-genetically-modified-organisms-report.aspx

 

Salud, Organismo Genéticamente Modificado, Biotecnología, Transgénicos, Ingeniería Genética, Alimentación Mundial

Autor: Claudia Celina Jardón Sánchez