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La Confianza del Consumidor y el Fraude Alimentario

El Codex Alimentarius (del latín, «legislación alimentaria» o «código alimentario») reúne una serie de normas alimentarias internacionalmente adoptadas. El etiquetado de los alimentos es el instrumento de comunicación primordial entre el productor y el vendedor de alimentos, por una parte, y el comprador y el consumidor, por otra. Las Directrices para la Producción, Elaboración, Etiquetado y Comercialización de Alimentos Producidos Orgánicamente se ofrecen en un formato compacto que permite su uso y comprensión amplios por los gobiernos, las autoridades de reglamentación, las industrias de alimentos y minoristas y los consumidores.

Codex Alimentarius tiene por finalidad servir de orientación y fomentar la elaboración y el establecimiento de definiciones y requisitos aplicables a los alimentos, para contribuir a su armonización, y de esta forma, facilitar el comercio internacional evitando el llamado “Fraude alimentario”.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), el fraude alimentario es un término colectivo utilizado para abarcar la sustitución deliberada e intencional, la adición, la manipulación indebida o la tergiversación de alimentos, ingredientes alimenticios o envases de alimentos; o declaraciones falsas o engañosas sobre un producto, con fines económicos.

Según la Unión Europea (UE), no existe una definición armonizada. Se acepta ampliamente que el fraude alimentario cubre los casos en los que existe una violación de la legislación alimentaria de la UE, que se compromete intencionalmente a obtener un beneficio económico o financiero mediante el engaño a los consumidores. Cuando hablamos de fraude alimentario nos referimos al incumplimiento intencionado de la legislación alimentaria con respecto a la oferta de productos en cuyo etiquetado se alega una calidad o cantidad inferior o diferente a la señalada en el envase, una práctica que en los últimos años ha despertado recelos en consumidores, autoridades y también en la propia industria alimentaria que ve mermada su imagen y confianza.

Existen siete tipos de fraudes alimentarios, los cuáles son:

  • Adulteración, un componente del producto terminado es fraudulento (Ejemplo: Melamina en leche infantil).
  • Alteración, los productos legítimos y los envases se utilizan de manera fraudulenta (Ejemplo: Información de caducidad modificada, etiquetado de productos, etc).
  • Over – run, el producto legítimo se hace por encima de los acuerdos de producción (Ejemplo: Subnotificación de la producción).
  • Robo, el producto legítimo es robado y pasado como legítimamente adquirido (Ejemplo: Los productos robados se mezclan con productos legítimos).
  • Desviación, la venta o distribución de productos legítimos fuera de los mercados previstos (Ejemplo: Alimentos destinados a ayuda social vendidos en canales de distribución paralelos).
  • Simulación, el producto ilegítimo está diseñado para que parezca pero no copia exactamente el producto legítimo (Ejemplo: "Knock-offs" de alimentos populares no producidos con las mismas garantías de seguridad alimentaria).
  • Falsificación, violación de los derechos de propiedad intelectual, que podría incluir todos los aspectos del producto fraudulento y los envases que se reproduce plenamente (Ejemplo: Copias de alimentos populares no producidos con las mismas garantías de seguridad alimentaria).

Los gobernantes, las industrias y los consumidores desempeñan un papel muy importante para evitar el fraude alimentario.

Los gobernantes en base al Código de Principios Generales de Higiene de los Alimentos deciden la mejor manera de promover y alentar su aplicación con el objetivo de proteger adecuadamente a los consumidores contra enfermedades o daños causados por los alimentos, además de considerar la vulnerabilidad de la población o de diferentes grupos dentro de ella. Garantizar que el alimento sea inocuo para el consumo humano para mantener la confianza en los alimentos comercializados internacionalmente y proveer programas de educación en salud que comuniquen efectivamente los principios de higiene de los alimentos para la industria y para los consumidores.

Por otra parte las industrias deben aplicar principios de prácticas higiénicas para proveer alimentos inocuos para el consumo. De esta manera garantizar que los consumidores reciban información clara y fácil de entender, por medio de rotulación u otros medios adecuados, para que puedan proteger sus alimentos contra la contaminación y el crecimiento / supervivencia de patógenos, almacenando, manipulando y preparando correctamente los alimentos. Mantener la confianza en los alimentos comercializados internacional mente.

Los consumidores a su vez deben reconocer su rol como responsable en la construcción de su propia salud, seguir las instrucciones relevantes que les sean dadas y aplicar medidas adecuadas de higiene de los alimentos.

Las soluciones que garantizarían un producto inocuo y de calidad son los servicios analíticos, para verificar la autenticidad de cualquier alimento o materia prima, en toda la cadena de producción alimentaria, incluyendo el estudio de adulteraciones potenciales, el diseño del plan analítico, ejecución del plan de ensayos e interpretación de resultados.

También están las técnicas de análisis específicas para detectar las posibles adulteraciones como el análisis isotópico que permite confirmar el origen de las materias primas utilizadas en un alimento mediante la identificación y cuantificación de sus isótopos estables (técnicas SNIF-NMR+IRMS). El análisis de composición química para verificar la autenticidad de las materias primas en base al perfil de sus componentes y la ausencia de adulterantes. El análisis de perfiles, determinadas matrices pueden ser caracterizadas por su perfil cromatográfico que las identifica a modo de "huella dactilar" (técnicas de cromatografía) y el análisis genético que identifica el ADN característico de especies animales y/o vegetales (técnicas PCR).

Conclusión

Sería importante que junto al sistema de controles oficiales del sector alimentario, todos los sectores elaboren y apliquen proactivamente iniciativas privadas contra el fraude, como controles de integridad del producto, controles internos, análisis de productos, planes de trazabilidad, auditorías y certificaciones. Se debe promover la disponibilidad de alimentos inocuos, sanos y saludables para toda la población, a fin de mejorar la inocuidad de los alimentos y la seguridad alimentaria, los beneficios que existen cuando se está en contra del fraude alimentario podrían ser el de asegurar la autenticidad y valorizar el producto ante el consumidor, proteger la marca ante posibles fraudes, hacer planes de seguridad alimentaria, calidad nutricional y autenticidad de los productos.

Referencias

Roberto Ortuño, AINIA, Situación del fraude alimentario en la UE y recomendaciones para profesionales de la industria, Mayo 2017, http://www.ainia.es/noticias/seguridad-alimentaria/fraude-alimentario-y-confianza-del-consumidor-gato-por-liebre/

Global STD, Fraude Alimentario, Enero 2018, http://www.globalstd.com/certificacion/fraude-alimentario

Mercè Sánchez Rodriguez, SGS, Fraude Alimentario, Mayo 2017, http://jornades.uab.cat/workshopmrama/sites/jornades.uab.cat.workshopmrama/files/sgs_ics.pdf

Eurofins España, Análisis de Autenticidad y Control de Fraudes Alimentarios, Septiembre 2017, https://www.eurofins.es/divisi%C3%B3n-alimentario/servicios/an%C3%A1lisis-de-autenticidad-y-control-de-fraudes-alimentarios/

CODEX Alimentarious, Alimentos producidos orgánicamente, Noviembre 2005, http://www.fao.org/3/a-a0369s.pdf

CODEX Alimentarious, Fraude Alimentario, Julio 2017, http://www.paho.org/arg/publicaciones/publicaciones%20virtuales/haccp_cd/codex/Fas1.pdf

Fraude Alimentario, Control de Calidad, Codex alimentautius

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